Antonia y Manuel es esa pareja que arrasa con todo. Fuerza, emoción, intensidad, humildad.

No sabíamos qué esperar pero todo lo que tendría que llegar sería bueno, sorprendente. Resulta curioso que las parejas que dicen no ser fotogénicas sean las más naturales, regalándonos momentos como golosinas. Un par de cervezas, paseo por una caleta, un par de chistes picantes y tuvimos la combinación perfecta, os aseguro que uno daría lo que fuera por las miradas que Manuel le dedica a Antonia. Son sentimos orgullosas de que una pareja como ellos, de que parejas de todas partes, se decidan a escogernos para depositar su confianza y contar su historia. Es todo un privilegio y jamás nos cansaremos de agradecerlo.

Les deseamos fuerza, mucha fuerza pareja, que todas las penas se superan si llevas a alguien de la mano.

Deciros que la boda fue explosiva se queda corto, nunca se nos habían pasado tan rápidas las horas, la calidez de su familia y la compañía de todos aquellos que hicieron posible una boda como esa. Pero eso es otra historia.

“No sólo vivo del aire, necesito tu sudor
no sólo vivo del aire, necesito tu alegría
no sólo vivo del aire, de ponerme noche y día
no se lo cuentes a nadie, los camellos no me fían

Dirán que apenas necesito respirar
me salgo con la mía,
será que apenas necesito respirar
me salgo con la mía”.